La receta de hoy es como digo, apta únicamente para valientes o para forzudos/as. También se pueden apuntar los que prefieren ejercitar los biceps y los triceps sin tener que ir al gimnasio (y seguro que algún que otro músculo que desconozco). Hoy en día hay muchas marcas que ofrecen salsas preparadas que nos evitan molestias y nos sacan de un apuro más de una vez, pero nosotros preferimos hacerlas en casa. Especialmente el All i Oli.
Os dejo un paso a paso de cómo lo ha hecho estos días mi marido en Valencia a las órdenes de mi abuelo.
Ingredientes:
Importante antes de empezar. Como veis en la foto de los ingredientes, mojamos un papel de cocina o un trapo para que el mortero no se resbale mientras trabajamos.
Preparación:
- Con el picamanos damos unos golpes a los ajos para abrirlos y poder sacar el germen.
- Ponemos los ajos en el mortero con el pellizco de sal y los machacamos hasta que queden como una papilla
- Separamos una yema de huevo quitando lo máximo posible de clara y la añadimos a los ajos.
- Mientras vamos incorporando el aceite MUY poco a poco, empezamos a darle caña al mortero
Y la cuestión es darle sin parar. La cantidad de aceite depende de la cantidad de All i Oli que queramos hacer. Aunque esté cuajado podemos añadir más aceite y seguir mezclando para obtener más cantidad.
Si alguien se atreve a hacerlo que me envíe su foto!

























