Esta ha sido la sorpresa de los últimos días. Quería comer lentejas pero quería evitar la grasa porque con esto del embarazo el momento "cuidarse" lo he llevado a un nivel bastante alto. Nunca las había cocinado con verduras y desde que las llevé en el tuper un día las he repetido varias veces. El sabor es espectacular y se puede congelar para otros días sin que la zanahoria o el brocoli sufran o se acartonen. Lo mejor es que se hacen enseguida y que tienen una gran cantidad de nutrientes.
Ingredientes:
- Unos granos de comino
- Aceite AOVE
- Media cebolla
- Zanahorias hermosas
- Unos ramilletes de brocoli.
- Lentejas
- Sal
- Agua para cubrir
Preparación.
- Calentamos el aceite y añadimos la cebolla picada.
- Cuando esté transparente añadimos el comino para que se dore y aporte su sabor.
- Añadimos la zanahoria en rodajas y dejamos que se rehogue.
- Seguidamente incorporamos las lentejas, el agua y la sal.
- Cocemos a fuego bajo unos 20 minutos.
- Cuando esté las lentejas casi listas apagamos el fuego, añadimos el brocoli y tapamos la cazuela para que se haga con el calor residual.
Se pueden comer calientes, templadas o frías




